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Amparanoia, un final de gira por todo lo alto

[Con colaboración de Noelia Bethencourt Jiménez]

Amparanoia cierra esta gira Welcome Tour, celebrando el vigésimo cumpleaños del lanzamiento de su primer disco en 1997, El poder de Machín.

 

Es viernes. Hace un frío polar en Madrid. Noelia y yo intentamos entrar en calor con unas cervecitas antes de entrar. Hay un bar de barrio al lado de la sala que saben cómo tirar una buena cerveza. Esas cosas que aprendes cuando te pasas los años de universidad de concierto en concierto. Pasamos a La Riviera. El trato recibido allí fue increíble, todo hay que decirlo. El telonero había empezado ya. Es Muerdo y va acompañado de su banda. Tiene un papel importante, empezar a calentar el ambiente. Hay bastante gente, eso es buena señal. Normalmente los pobres teloneros tienen poco público. Lejos de la ciudad, No me quieras mal o Lo bueno fueron algunos de los temas que se cantó. Además, del ya famoso pequeño homenaje que muchos artistas hacen a Manu Chao.

La sala estaba llena. Había el espacio perfecto para moverte sin problema. A las 20:55, Muerdo se despide para que comience lo que todo el mundo estaba esperando. Echando una mirada a nuestro alrededor comprobamos que nosotras éramos de las más jóvenes de la sala. Junto con una niña que teníamos detrás, que se pasó todo el espectáculo disfrutando como la que más. La media estaría entre los 35 y 40. Se notan los 20 años que llevan encima de los escenarios. Para algunas y algunos, la voz de Amparo Sánchez formará parte de su infancia o juventud. Habrán crecido con Amparanoia de banda sonora. Aunque me gusta que los menores puedan ir a estos sitios (siempre acompañados, por supuesto) y me da esperanza. Como dice mi compañera, este tipo de música la deberíamos escuchar diariamente todas y todos, sin importar las edades. Sus ritmos y letras están cargadas de energía positiva y mucha realidad. Una bonita manera de contarnos cómo funciona el mundo, algo poco común.

La semana y Welcome to tijuana fueron las elegidas para comenzar la velada. En la segunda, el público se revolucionó. Desde un primer momento, sabíamos que el trompetista iba a ser un pilar fundamental, debido a las grandes influencias mexicanas en sus canciones. Allí, los metales son el instrumento más característico de las orquestas y bandas. Además, era alucinante cómo tocaba.

Las alusiones al feminismo y a la empoderación de la mujer para conseguir una igualdad real estuvieron muy presentes. “Mujeres unidas como nunca antes”, en las letras y sobre el escenario, Amparo Sánchez tiene a su lado a otras, como la bajista, la percusionista o la teclista. Esta última hace auténticas locuras que dejan a una con la boca abierta. Los primeros acordes de El destino me sonaron parecidos a Tu voz, de Canteca de Macao. Coincidencias agridulces que te hacen recordar esa gran despedida en el Teatro Barceló hace menos de un mes.

Caravane, Hacer dinero o el mítico Carnaval, te quiero dejaron claro que les gusta el mestizaje. Los ritmos latinos y las rumbas se mezclan para que no paremos de bailar. Aquí, todos los géneros musicales tienen cabida y eso es un punto a favor. En la música no deberíamos encasillarnos en un solo estilo. Para disfrutar plenamente de este arte, es necesario abrir nuestra mente.

Antes de presentar al primer invitado, Amparo quiso recordar que este 1 de diciembre de 2017 llevaban más de un año y que no se creían que hubiese llegado el momento de cerrar esta gira. Depedro (con solo de guitarra eléctrica incluido), Fito Cabrales y La Mari de Chambao fueron acompañando a las/os Amparanoia. Cada una/o colaboró en el mismo tema que aparece en el disco de recopilación. Muchachito también hizo de las suyas con la guitarra. En Moreno, Yonse se puso a rapear. La voz de Amparo y las rimas de este chico se fusionaron a la perfección.

Estaba llegando al final y lo sabíamos. In the night, Que te den y Mi amor se fue consiguieron unir al público en una sola voz. Con Ella baila bembe, presentó y despidió a las/os que habían querido formar parte de lo que se vivió allí. A las once menos 10, después de casi dos horas sin parar, terminaron el show de la mejor manera posible: con la batería y los bongos mancando el ritmo del cuerpo.

No nos lo podíamos creer, estábamos tan a gusto que nos hubiéramos quedado ahí hasta que amaneciera. Solo tengo palabras de agradecimiento por esta noche tan mágica. Os habéis ganado una seguidora más. Noelia era la primera vez que os escuchaba, fue casi a ciegas y ahora sois parte de su lista de Canciones necesarias para empezar bien el día. Esto es lo difícil, a mí ya me teníais ganada. Que vuestra música siga llenando de color nuestras vidas.

Sara Martín García

Feminista, (casi) periodista y adicta a viajar. Enamorada de mi perro. Con muchas ganas de cambiar el mundo a través del periodismo.

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