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‘La Batalla de los Sexos’ lleva a la gran pantalla la lucha feminista y lgtbi+

‘La batalla de los sexos’ se estrenó el pasado viernes 4 de noviembre tras 44 años del partido entre Billie Jean King y Bobby Riggs, celebrado en Houston, que pasó a la historia del tenis.

Protagonizada por Emma Stoney Steve Carell, estamos ante una película que nos hace viajar hacia una historia real que rompe con los estereotipos de género y con una idea de amar heteronormativizada. Además, muestra la lucha feminista desde el derecho a tener prestigio en el mundo del deporte, hasta la reivindicación por sus derechos sociales en general.

La película se desarrolla en los años 70, contexto en que los hombres confirmaban abiertamente considerarse superiores a las mujeres, que según ellos, debían estar relegadas a las tareas del hogar. Es a través del tenis donde se crea una metáfora de que los tiempos están cambiando.

Bobby Riggs estaba convencido de que podría ganar a cualquier mujer al considerarla inferior, por lo que retó a la talentosa Billie Jean King a un duelo cuyo resultado podría suponer un bofetón sin manos para la sociedad de la época, por lo que esta emplea sus esfuerzos en que los premios para el equipo femenino sean iguales al del masculino y hacer de la igualdad salarial una realidad. El oponente del partido es un sector ultra-machista que quiere organizar una batalla de sexos para demostrar que las mujeres no pueden ser buenas tenistas.

Por otro lado, el guion es impecable en cuanto a diálogos. A través de las frases de los comentaristas masculinos durante el partido de tenis, se deja claro en qué posición se encontraban ellos y en qué posición las pretendían dejar a ellas.

El objetivo de la protagonista es romper los estereotipos impuestos tradicionalmente, por lo que el personaje de Stone tiene mucha fuerza, siendo militante feminista a la par de una mujer que rompe con los tabúes con respecto a su sexualidad, que estaba totalmente reprimida en esa época.

Cabe destacar que el descubrimiento de la atracción hacia otra mujer por parte de Billie Jean, presente desde el principio de la película, está tratado de manera muy empática y fiel a la realidad, predominando los primeros planos de miradas de complicidad. Se muestra, a su vez, el conflicto interno que sufre al asumir su homosexualidad a pesar de la homofobia vigente en la sociedad de los setenta.

Estamos, pues, ante una película que recupera una historia real que es necesaria conocer hoy. Todavía siguen predominando los conceptos expuestos en el film como ‘fútbol, y futbol femenino’, ‘tenis y tenis femenino’, de manera que el genérico masculino sigue siendo una realidad en deporte en particular, y en nuestro lenguaje en general. Asimismo, las mujeres deportistas cobran menos que los hombres cuando no hay ninguna razón e se apoye en motivos no discriminatorios que pueda explicar esta desigualdad en los salarios. Y no sólo esto, sino que el número de agresiones a personas LGTB sigue siendo una cifra aterradora. Es importante conocer la historia para evitar que se repita, y el cine es una buena herramienta de concienciación y cambio social.

Nadia Martín
Fotógrafa http://nadiamartinfoto.com/ Estudiante de Periodismo & Comunicación Audiovisual

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