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#ACÚSTICOENOFF | Alicia Ramos: “Tengo más dificultades por ser mujer que por ser transexual”

Alicia Ramos es una cantautora transexual muy involucrada en la lucha del movimiento LGTBI y el movimiento feminista. Con sus canciones, cuestiona el orden establecido al ritmo del country y rock. Canciones llenas de ironía, reivindicación y crítica social. Ella es la protagonista de nuestro décimo tercero #AcústicoenOFF, en el que interpreta El árbol del ahorcado.

OFF: Como bien hemos dicho eres una cantautora y activista canaria y actualmente vives en Madrid, ¿por qué Madrid? ¿Qué te trajo aquí?

Alicia: El amor, que es lo que te lleva a todos sitios. Y la verdad es que no me considero activista, duermo con una de verdad y sé cómo son las activistas de verdad, yo ayudo, pero nada más.

OFF: Y ¿a qué edad compusiste tu primera canción? Desde el principio componías canciones con motivos reivindicativos?

Alicia: La verdad es que sí. El otro día me estaba acordando de que tenía 15 o 16 años y desde el principio las mías eran bastante reivindicativas, también tengo canciones que no son tan así. No todas son reivindicativas.

OFF: Eres una persona que no está conforme con la realidad tal y como es y lo reivindica en canciones, podemos considerar tu disco “ganas de quemar cosas” como un disco protesta?

Alicia: Pueden (risas). Protesta… me gustaría echarle una revisión en profundidad al concepto de protesta. Porque ¿cuándo protestas? Cuando tus derechos o lo que tú consideras tus derechos, que a veces son privilegios, son vulnerados o aparentemente tienen la pinta de que van a hacerlo. No sé, creo que estamos más allá de la protesta. Creo que una parte de la sociedad, la parte de la sociedad que está un poco más despierta y activa está embarcada en algo que va más allá de la protesta, más que una protesta es una impugnación total. Cuando impugnas algo, lo haces con un plan general de actuación.

OFF: Claro, a lo mejor… ¿la protesta es el punto de partida?

Alicia: Sí, estamos en otro sitio. Me gusta pensar que mi disco se embarca en algo mucho más amplio y no que sea sólo un granito de arena.

OFF: Podemos decir que tus canciones incomodan a ciertos individuos que están en status de privilegio. ¿Qué función o qué importancia crees que tienen las canciones con este valor reivindicativo ahora mismo?

Alicia: Ninguno, porque mis canciones no las oye casi nadie. Pero, con respecto a la gente que pueda sentir que he apelado a sus privilegios, me han pasado cosas interesantes que te quiero contar. Una vez vino a un concierto mío, por casualidad, hay veces que la gente se encuentra con un concierto mío y no sabe a lo que va y se aguanta (risas), un señor que se lo pasó muy bien. Cuando acabó me lo dijo y que era buenísima, sin embargo, que era de derechas y se lo había pasado muy bien, pero me dijo “también podrías darle algo de cera a los de izquierdas”.
Y digo, yo no les doy cera a los de derechas. Y dice, si hombre: ¿Cristina Lagárde? Digo, es una funcionaria de un organismo internacional. No es de derechas ni izquierdas en teoría (por supuesto sí es neoliberal de la más extrema derecha).
Y bueno, ¿Urdangarín? Ni siquiera es político. Y dice, la casa real representa a la derecha. Entonces, yo dije: háztelo mirar… Más que impugnar o apelar a privilegios, intento apelar a la revisión interna de cada quién. Si siguen pensando que la monarquía representa a la derecha (que así es) cabría empezar a desmontar algunos consensos generales que se asientan sobre prejuicios sin base. Todo el edificio carece de una base sólida que algún día se desmoronará y no seré yo la que llore (risas).

OFF: (Risas) Y con respecto a estas canciones a las que se refería este señor, una es Muérete tú, y otra Mi Amante Urdangarín. ¿Cómo surgieron estas canciones?

Alicia: Pues mira, surgieron en un contexto muy concreto. Yo iba mucho a un micro abierto que era los martes y surgió la idea de hacer una canción cada semana con un tema de esa semana. No sabía si iba a ser capaz de hacer eso. Sin embargo, apareció uno de mis ídolos, Íñigo Coppel, con una y me inspiró mucho. Hice algunas con las declaraciones de Gallardón con sus declaraciones acerca del embarazo, y sobre este tipo de cosas. Pero le encontré el pulso a esto con la de Urdangarín y Lagarde.

OFF: Entonces, ¿crees que el arte en general y la música en particular tiene cierto poder para cambiar las cosas?

Alicia: Me gusta responder que no, que no significa eso lo que creo. Porque para que una forma artística pueda influir en comportamientos sociales, tiene que formar parte de un sistema cultural hegemónico. De algo que vaya a llegar sí o sí a más gente. Un disco de Bertín Osborne tiene más poder para llegar a todo el mundo. Hay algunos efectos derivados de la actividad crítica dentro de la música que supera con mucho la propia música en sí. Hay casos especialmente sangrante como los ramones que han vendido más camisetas que discos, gente que no los escucha. O del Che, que preguntan ¿tienen algún disco del Che? Esto es lo natural en un sistema económico donde prima el mercado y la distribución de productos físicos que producen un beneficio.
Lo único que sí creo que yo puedo estar consiguiendo en alguna modesta medida es a normalizar la presencia de mujeres visiblemente transexuales en los escenarios. Hasta que existí yo, nunca ví esto. Yo toco en festivales y no pasa nada. Pero hasta que me vi a mi misma, yo nunca había visto eso. Si puedo estar haciendo algo más que con las canciones, es con el mero hecho de existir y estar en los escenarios. Me ve mucha gente que, quizá no ha visto a una persona transexual en su vida.

OFF: Anoche mismo diste un concierto en la Fundación Entredós. Háblanos un poco de esta fundación, ¿qué labor desempeña en la sociedad?

Alicia: ¡Ay! Pues la verdad es que me gustaría saber más. El núcleo ideológico de la gente que puso en marcha eso son mujeres con una larga lucha activista y feminista. Gente muy potente y formada con un bagaje valiosísimo. Conozco las actividades que en el espacio de la fundación se desarrollan. Me gusta la filosofía con la que se lleva a cabo, pero creo que el proyecto es mucho más potente de lo que puede verse.

OFF: Sueles dar conciertos en jornadas contra la violencia machista o eventos que intentan poner fin a un sistema patriarcal. ¿Cómo les explicarías a las personas que nos estén leyendo la importancia de este tipo de eventos en particular y del movimiento feminista en general?

Alicia: Un porcentaje importante de los derechos que nos parecen naturales a la mera existencia de los que disfrutamos las mujeres hoy fueron conseguidos gracias a la lucha feminista. Cosas tan tontas como sacarte un billete de avión sin tener que pedir una autorización a un hombre. Cosas que ahora nos parecen tan normales no habrían sido posibles sin la lucha feminista. No hablemos ya del derecho al voto o divorciarte de alguien que te está jodiendo la vida. Derecho de ser algo más de ser un Felpudo.
Con respecto a los eventos. ¿Por qué hacer cosas que nadie nos ha pedido que hagamos? ¿Por qué poner en marcha proyectos que no van a redundar en un beneficio económico? ¿y por no te mueres? (risas) Hay que vivir y hacer cosas. El Estado, así, entendido como algo amplio, a quién le interesa que sean todas las familias monógamas.

OFF: En una entrevista afirmas que intentabas vivir tu transexualidad sin gafas. ¿Qué quiere decir esto?

Alicia: (Risas) ¡Me acuerdo! Era una idea que en aquel momento me parecía importante, ahora tendría que volver a pensarla. Lo que quería decir es que muchas veces las personas que viven algún eje de opresión que le configuran como “x” ante el resto del mundo, tendemos  a acatar los límites que esos ejes de opresión de forma voluntaria. Y creo que una gran rebelión es ignorar esos ejes de opresión y vivir sin ser cómplices a esos ejes de opresión.

OFF: En un programa de televisión (Hermano Mayor) dijiste que a ti tampoco te hicieron una fiesta al manifestar tu transexualidad. ¿Qué tipo de dificultades te has encontrado?

Alicia: Creo que estaba hablando del entorno familiar… Yo he tratado de facilitarles todos los elementos que necesitaban para hacerle una idea más cabal de lo que estaba ocurriendo, pero no estuvieron a la altura. Y efectivamente, la sociedad no es “transfriendly” en absoluto, y en muchas ocasiones me han dicho que soy la primera mujer transexual que conocen. Entonces tiene la desventaja de que esas personas vienen con todos los prejuicios sobre la transexualidad perfectamente pulidos y encajados, pero también tiene la ventaja de que tú eres la primera mujer transexual que conocen y se los desmontas todos de golpe. Lo que sí puedo constatar con toda seguridad es que tengo más dificultades por ser mujer, que por ser transexual o lesbiana. Quiero decir, los obstáculos son a todos los niveles. Hay un sistema que prima a los hombres frente a las mujeres de una forma tan invisible y eficaz como la radiación. No la ves, no la hueles pero está ahí y te mata.

OFF: En ese programa, se exponía el caso de Lorena, una joven que lo estaba pasando realmente mal porque su familia no aceptaba su transexualidad. ¿Crees que es un caso que se repite entre las familias españolas con menores transexuales? ¿Cómo está esta situación en España ahora mismo?

Alicia: Yo Conozco a las familias que apoyan a sus hijos e hijas porque están en la asociación en la que colaboro y son los casos que conozco. Pero claro que hay niñas y niños cuya identidad está siendo negada de forma fea y violenta todavía hoy. Y en muchos casos no es falta de información, sino de responsabilidad. Y a día de hoy no lo puedo entender.

OFF: Entonces, es importante que estas personas, a las que las familias no les aceptan tal y como son, tengan referentes como tú. ¿No?

Alicia: Eso también lo he pensado, porque cuando yo era pequeña ni siquiera tenía una palabra para definir lo que a mi me pasaba. Lo que sí sabía que era algo que si no se lo contaba a nadie, mejor. Era una cosa gravosa anímicamente para una niña de cinco o seis años. Y las niñas y niños con las que colaboro en la asociación Chrysallis tienen referentes en el círculo de iguales. Y esto es importante. Yo no tenía referentes y no sabía qué es lo que me pasaba. No supe lo que era con cierta certeza hasta casi pasada la adolescencia. Algo tan sencillo como “soy una niña” en ese momento era una imposibilidad hasta conceptual. También las cosas han cambiado muchísimo en los últimos años gracias a Chrysallis que han revolucionado la lucha por los derechos de las personas transexuales.

OFF: Sabemos que estas en contacto de manera directa con la lucha de las familias con menores transexuales. Y llevas ya tiempo involucrada con la labor de la asociación Chrysallis. ¿Qué es lo que hacen en esta asociación y qué papel desempeñas tú en ella?

Alicia: Yo ninguno (risas), es una asociación que actúa con las familias, que trata de comprender, manejar y superar los obstáculos burocráticos que se encuentran. Los problemas para las personas menores transexuales vienen por la administración, entonces Chrysallis está trabajando con las administraciones para actualizar los protocolos. Pretende cambiar o impulsar leyes que garanticen la igualdad de trato de las personas transexuales como las que no lo son, y poco a poco se va consiguiendo.

OFF: El observatorio madrileño contra la homofobia, transfobia y bifobia, ha registrado la tercera agresión homófoba en lo poquito que llevamos de año. ¿Parece que con el año nuevo hay cosas que no cambian?

Alicia: Y después llegan a juicio y no se considera delito de odio, no consideran que te estén pegando por tu condición sexual aunque te estén gritando “lesbiana de mierda” mientras te pegan. No se suele recurrir a él por algún miedo. Creo que lo guardan para cuando a ellos les interesa.

OFF: Un estudio dirigido a personas trans y realizado por el Centro Nacional para la Igualdad Transgénero de Estados Unidos encontró que el 40% de las personas que participaron en la muestra declaró haber intentado suicidarse al menos una vez en su vida. ¿Crees que esta situación es similar en España? 

Alicia: No lo sé. Supongo que deben ser cifras parecidas puesto que son sociedades parecidas. Lo que sé es que hay que evitarlo.Creo que para la gente cisexual, es muy difícil entender el hecho de que, desde muchos ámbitos diferentes, uno de ellos la autoridad, te digan que tú no eres quien tú sabes que eres. Eso creo que la gente cisexual no lo puede entender. Hay que tratar a la gente como gente. Es lo básico y común a todas las culturas. Hay algo que me parece fundamental: respeto, empatía, ponerse en el lugar de las otras personas y tener sentido común para que la otra persona se sienta cómoda y no se sienta cuestionada. Y esto se aplica a casi todo. 

Nadia Martín
Fotógrafa http://nadiamartinfoto.com/ Estudiante de Periodismo & Comunicación Audiovisual

1 Comment

  1. Las personas como Alicia son totalmente necesarias en nuestra sociedad.
    Y no me refiero al hecho de su transexualidad o su lesbianismo sino a gente que haga canciones tan de puta madre.
    Por otra parte la transexualidad u homosexualismo no entrarían en lo necesario en la sociedad, es que ya forman parte de ella. La gente es como es y siente lo que siente, punto y final.
    A ver si le entra en la cabeza a todo el mundo.

    Un abrazo a Alicia y a todos en offmagazine.

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