Opinión

Los regalos de navidad y los roles de género

Llegaba un 1 de diciembre más, de esos días en los que te replanteas lo rápido que ha pasado el año. El ambiente navideño protagoniza las calles, las casas están llenas de luces y turrones, y los comercios comienzan con sus campañas. Como cada año, no paran de tocar tu timbre. De nuevo el cartero comercial. Llegan al buzón infinidades de catálogos de juguetes, algo que miran con mucha ilusión los/as peques en casa. Entonces surge la pregunta:

¿Qué le vas a pedir a Los Reyes?

Cuando les planteamos esto, lo hacemos pensando que están eligiendo libremente. Pero si nos paramos a analizar los catálogos y anuncios televisivos, la realidad se aleja bastante de esa idea. Los niños y las niñas piden juguetes la mayoría de las veces por la presión de la publicidad, que crea constructos con los que tienen en mente conceptos como “juguetes de niñas” y “juguetes de niños”. Esto determina el papel que los niños y las niñas deben desempeñar en la sociedad. Las niñas sufren las consecuencias de unos estereotipos que no les permiten desarrollar sus potencialidades, y los niños sufren unas exigencias impuestas por la sociedad que llega a generarles  complejos.

Por tanto, la publicidad de juguetes aún perpetúa los roles de género. Al abrir cualquier catálogo nos encontramos con una clara diferenciación basada en colores; las imágenes de juguetes protagonizados por niños en azul, y la parte en la que salen exclusivamente las niñas en rosa.

 

Las niñas rosa: aquí podemos encontrar todo aquello que forme una ama de casa: cocinas, utensilios para la limpieza, bebés y productos de belleza. De esta manera, el sexo femenino se ve ligado a los ideales se basan en la belleza, las tareas del hogar y la maternidad.

 

 

 

 

Los niños azul: aquí podemos encontrar coches, juegos con armas, utensilios para la construcción, superhéroes y figuras de acción ligadas a roles de poder. Así, se inculcan valores como el poder, el individualismo y la competitividad.

El juego no es sólo una manera de divertirse, sino que es una forma de expresarse, y la manera por la que adquieren habilidades para relacionarse con los demás, ayudando al desarrollo mental y afectivo. Estudios recientes han descubierto que una de las mejores maneras en las que los niños y las niñas pueden aprender es jugando. Según la profesora Karen Hutchinson de la Universidad de Rowan: “el juego es la manera en la que los niños se preparan para los papeles que tomarán como adultos y para la sociedad en general”.

Además, los juguetes son instrumentos que ayudan en la transmisión de unos determinados valores. Con este tipo de publicidad estamos alienando directamente las preferencias de nuestros/as pequeños/as no dándoles otra opción. Se supone que si eres mujer tienes que seguir una serie de comportamientos y características por el hecho de ser mujer, y si eres hombre otros completamente diferentes. Y no seguir esto supone una clara presencia del sexismo y la discriminación.

Catálogo de Toy Planet

Los juguetes pueden venderse con otro tipo de publicidad. Así como lo ha hecho la empresa Toy Planet, que lleva desde 2014 presentando su catálogo navideño que deja atrás los estereotipos en los juguetes de niños y niñas. Deberíamos reforzar este tipo de campañas que ayudan a que los roles no sean siempre los mismos.

Los juegos no estereotipados por sexos son una manera eficaz de educar en igualdad.  Por esto, debemos crear una publicidad en la que las niñas y los niños elijan unos juguetes u otros dependiendo de sus gustos, no de su sexo. Necesitamos más anuncios donde se estén integrando ambos géneros, sin distinción alguna. Para que así, cuando les preguntes, puedan ser realmente libres.

¿Y si los niños quieren ser princesas o amos de casa?, ¿y si las niñas quieren ser conductoras o poderosos superhéroes? Ya es hora de cambiar ciertos tópicos y romper con los roles y tradiciones del pasado.

Nadia Martín
Fotógrafa http://nadiamartinfoto.com/ Estudiante de Periodismo & Comunicación Audiovisual

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