Opinión

Freginals: De la falta de consciencia a la tragedia

Autobús siniestrado | Foto vía ElPaís.com

Miles de jóvenes nos hemos desplazado el pasado fin de semana a disfrutar de las Fallas de Valencia. Una parte importante eligió el autobús para un viaje relámpago, llegar el sábado por la mañana y recogerse el domingo de madrugada. No todos han regresado, la triste noticia del accidente del autobús de Tarragona suma ya 13 víctimas mortales, 3 heridos graves y 18 heridos leves.

La tragedia se vuelve a repetir, y mucho me temo que -en gran parte- se podría haber evitado. Las autoridades confirmaron mi sospecha inicial: ninguna de las fallecidas se había abrochado el cinturón de seguridad. El autobús es un medio de transporte muy seguro, mucho más que el coche, pero si se usa el cinturón de seguridad.

Según la directora de la DGT, María Seguí, la mortalidad se reduce un 80% por el mero hecho de ir sujeto al asiento. No conozco a nadie con tanta fuerza física ni reflejos tan rápidos como para mantenerse en el asiento en el caso de una colisión con vuelco, sin la ayuda de ese trozo de tela negro al que no se le da la importancia que tiene.

El balance mortal del accidente habría aumentado todavía más, de no ser porque otros pasajeros sí llevaban el cinturón abrochado. De hecho, los servicios de emergencia tuvieron que ayudar a bajar a algunos chicos que estaban colgando de su plaza. Hay que ponerse en situación, desabrochar el cinturón sin un lugar seguro al que agarrarse no es la mejor de las ideas.

Foto vía motorbit.com

Posiblemente, mientras leas esto, pienses que cuando subiste a tu autobús, después de horas de fiesta, te quedaste dormido y no reparaste en el cinturón de seguridad. Pues podría haberte pasado lo mismo, y no estarías ahora leyendo. Espero que la próxima vez que te subas en un autobús, aunque sea el que te lleva y te trae a clase, hagas uso del cinturón si el vehículo dispone del mismo. En todos los buses desde 2007 que hacen recorridos interurbanos debe venir instalado.

Solo hay un único responsable de usarlo o no, y eres tú. El conductor como mucho puede recordarte la obligatoriedad de su uso. En el caso de que hubiese un control de tráfico, cada pasajero sin cinturón tendría que pagar una multa de 200 euros. De todas formas, eso último es lo menos grave que puede ocurrir, porque la multa escuece y se aprende (o no, hay gente para todo).

Conducía un profesional con más de 15 años de experiencia, que descansó el día anterior, respetó los límites de velocidad, llevaba un autobús moderno, y cometió un error. Los sistemas de seguridad activa del autobús no evitaron que golpease un lateral de la autopista y el vehículo volcase. Cuando todo ha fallado, ese trozo de tela negro puede salvar la vida. Lo peor que puede pasarle a un pasajero que viaja en autobús es salir despedido.

Las leyes de la física son las mismas en el coche, donde normalmente usaríamos el cinturón de seguridad, y en el autobús. En los trenes no se utilizan porque la probabilidad de accidente es muy baja al tener el vehículo uso exclusivo de la vía. En los aviones hay cinturones, porque las condiciones no están tan controladas. Se recomienda su uso en todo el vuelo porque una turbulencia puede estar en cualquier sitio y no avisan, aunque solo es obligatorio en el despegue y aterrizaje. En el autobús es obligatorio todo el tiempo.

Las 13 chicas que volvían de fiesta aquel domingo 20 de marzo de 2016 deberían ser motivo más que suficiente para que esto no vuelva a pasar, pero lamentablemente seguirá pasando. Puedes elegir si juegas a la lotería y te unes a la estadística, o si apuestas sobre seguro. Basta un tirón con una mano, escuchar un “clac” y esperar pacientemente a que acabe el viaje. Puede que no haga realmente falta en todo el trayecto, pero si algo ocurre, el desenlace será muy diferente.

Firma Invitada

Javier Costas Franco, colaborador de Pistonudos y Motor.es

@javiercostas

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