Cultura

Los 20 del año ’96

A mis niños perdidos de 20 (o casi 20) años

Hacia la medianoche, en la Plaza del Sol de Madrid, una joven y exuberante Ana Obregón y un encapado Ramón García presentaban por primera vez las campanadas y daban la bienvenida al nuevo año en TVE. Comenzaba el año 1996.

En España, Felipe González abandonaría la presidencia dando paso al primer gobierno del Partido Popular, presidido por José María Aznar, y Arturo Pérez Reverte publicaría por vez primera El capitán Alatriste.

El mundo vería por primera vez en la gran pantalla obras cinematográficas como Matilda (Danny DeVito), Tesis (Alejandro Amenábar) y Trainspotting (Danny Boyle), mientras Kevin Spacey recogería su primer Oscar a mejor actor de reparto por Sospechosos habituales (1995) al tiempo que la actuación de Santiago Segura en El día de la Bestia (1995) se premiaría con un Goya a actor revelación en la décima edición de estos galardones.

En el terreno musical, el mundo bailaría ‘Wannabe’ (Spice Girls) o ‘Solo se vive una vez’ (Azúcar Moreno) en las discotecas como nuevo hit del momento y se emocionaría escuchando en su Walkman baladas como ‘¿Lo ves?’ (Alejandro Sanz) o ‘Wonderwall’ (Oasis), mientras las adolescentes se enamorarían de los Backstreet Boys, que lanzarían su primer disco.

El Príncipe de Bel-Air abandonaría la pequeña pantalla tras seis temporadas. Sabrina, cosas de brujas se estrenaría en la televisión estadounidense.

El considerado por la crítica mejor rapero de todos los tiempos, Tupac Shakur, pasaría a mejor vida el mismo año en el que Sophie Turner (Sansa Stark en Juego de Tronos) abriría los ojos por primera vez.

Nintendo lanzaría su primer juego de Pokémon y la ciencia clonaría a la oveja Dolly, el primer mamífero clonado a partir de una célula madre. El Atlético del Madrid haría doblete ganando la Liga y la Copa del Rey.

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Foto vía Matilde Hellín

Todo esto y otras muchas cosas trascendentales sucederían en el año que nos presentaban Ramón y Ana, pero probablemente lo más importante que iba a pasar es que tanto tú como yo, querido lector, íbamos a comenzar la aventura de la vida, a mediados de la década de los 90.

Seríamos los niños que se despertarían para ver Barrio Sésamo mientras desayunaban entre semana, Los Rugrats y Las tres mellizas a la hora de comer, y la Banda del Patio y Tarzán, los fines de semana. Los que nos pasaríamos los veranos viendo Pokémon, Dragon Ball y El príncipe de Bell-Air antes de ir a la playa a ponernos morenos sin querer. Seríamos las niñas que se enamorarían de Peter Pan (2003) y los niños que lo harían de Hermione. Las primeras en jugar con las Bratz y los primeros en jugar con los Bionicle. Seríamos de las últimas generaciones en ver todos los clásicos Disney en versión doblaje latino y en VHS, y los más jóvenes en aprender a usar el DVD antes que nuestros padres.

Creceríamos año tras año con los libros y películas de Harry Potter y nos saldría nuestra primera arruga emocional con 15 años viendo la última película, porque nos daríamos cuenta de que ya no somos tan niños. Es muy probable que nos fueran a arrebatar la inocencia muchas veces, como cuando tu primo o vecino te contó que los Reyes son los padres, o de dónde venían los niños… Empezaríamos a chatear en Messenger con los (¿te acuerdas de ellos?) compañeros de primaria de clase y mentiríamos en la ESO con la edad en Tuenti para poder subir un montón de fotos y entradas con tests que podrían arruinar tu vida actual muy fácilmente. Nos aprenderíamos con las canciones de Porta un montón de guarradas que no sabríamos ni como se hacen, y nos daríamos nuestro primer beso, probablemente, con alguien que ahora mismo no tenemos en Facebook. Reiríamos, reíriamos un montón. Odiaríamos a nuestros padres de vez en cuando, sobre todo cuando no nos dejen ir a la fiesta, ya sabes, a esa a la que irían todos tus amigos y el chico o chica que te gustaba que se acabaría liando con el/la que en su momento triunfaba, pero que ahora están los dos un poco ‘pasados’ y algo feos.

Nos enamoraríamos con toda la inocencia, incondicionalidad e ilusión de la primera vez, porque nunca lo habríamos hecho antes, porque nunca nos habrían roto. Aprenderíamos a decir adiós a un montón de cosas y a la larga descubriríamos que las despedidas son necesarias. Lloraríamos, lloraríamos otro montón. Un día nos daríamos cuenta de que estudiando todo en junio y septiembre no iríamos a ninguna parte, y empezaríamos a darlo todo para ser alguien en aquella sociedad que nunca habríamos entendido. Creceríamos, creceríamos un montón… y habríamos caído en la trampa.

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Foto vía Matilde Hellín

Un día vamos a ver las campanadas en la misma Puerta del Sol, en la misma TVE, con el mismo Ramón García (que yo juraría que lleva la misma capa) y nos daremos cuenta de que han pasado 20 años desde aquella noche, y todas estas cosas, entre otras muchas.

Comenzará 2016. Y vamos a acordarnos de todo esto algún día cuando se nos venga encima la veintena, cuando estemos agobiados porque “no hemos hecho nada” con nuestra vida, o peor, porque no sabemos qué vamos a hacer. Pero la realidad es que hicimos un montón de cosas y que todavía podemos hacerlo todo.
Yo siempre seré esa niña perdida de finales de los noventa que creció con todas estas cosas y que sonríe y, ¿por qué no admitirlo? Llora un poco cuando se acuerda de algunas. La que reía y lloraba y crecía y seguía (y sigue) creciendo.


“—Pan, ¿quién y qué eres?— exclamó roncamente.
—Soy la juventud, soy la alegría —respondió Peter por decir algo—, soy un pajarillo recién salido del huevo.
Esto, está claro, no eran más que tonterías, pero le demostró al desdichado Garfio que Peter no tenía ni la más mínima idea sobre quién o qué era, lo cual es el colmo de la buena educación.”

Peter Pan (1906), James Matthew Barrie

Firma Invitada: Matilde Hellín

20 Comments

  1. He llegado hasta la parte de “las niñas se enamorarían de Peter Pan y jugarían con las bratz y los niños se enamorarían de Hermione”.
    Si alguien con 20 años sigue escribiendo cosas así, perpetuando los clichés de sexo en pleno S. XXI, me da mucha, mucha pena.

    1. Menuda gilipollez. El que la gran mayoría de niños se enamoren de una chica y viceversa es lógico, se da por hecho que no todos los niños jugaran a action-man y no todas las niñas a las barbies, pero una gran mayoría así lo hace. Pero tachar de sexista y dejar de leer el texto por no especificar esos detalles en todo momento me parece una tontería como una catedral. Dejad de ofenderos tanto, le dais una importancia exagerada a algo que se da por sentado y os lo tomáis como una ofensa cuando no lo es. Mas pena me da a mi ver gente que intentando defender esas cosas, se pasa de la raya buscando el mas mínimo error para ofenderse, cuanta tontería… Si queréis que se acepte dejad de ofenderos tanto y entended que en estas cosas se habla de generalidades, dando por hecho que en ellas están incluidas y se dan por sentadas las variaciones que hay en todos los grandes grupos. Que se esta hablando en general, de grandes grupos, si quieres también nos podemos quejar y decir ” eh! que a mi no me gustaba Hermione, me gustaba la china como a Harry, cuanto racismo…”. Suena como una gilipollez no? Pues eso.

    2. Hace falta ser muy imbécil para meterte en los recuerdos de una persona q escribe con toda su buena intención y decir que te da pena… No todos con 7 años éramos guerreros por la igualdad como tú. Veíamos lo q había, y había peter pan y bratz. No podíamos decir: “Mamá quítame este estereotipo de delante, dame una hoja de reclamaciones que me da mucha, mucha pena tu actuación.” Pues no!!!! De verdad te aconsejo que no vayas por ahí dejando tu opinión de pogre revenida porq tú sí que das mucha, mucha pena. Saludos.

    3. Ni un jodido texto como este libre de las jodidas feminazis haciendo un comentario que no viene a cuento de nada e indignandose por una frase de lo mas normal, con razon todo el mundo opina que sois el puto cancer de la sociedad occidental del siglo XXI.

  2. He llegado aquí por pura casualidad. Benditas casualidades. como no sentirse identificado con todo lo citado en el texto, aunque echo en falta las míticas series de Disney Channel (esas series que chicos y chicas mirábamos aun siendo catalogadas como para chicas) y las famosas pelis de High School Musical. Querida compañera de año de cumpleaños, viva el 96.

  3. Madre mía, alguna gente tiene que dejar la amargura… Este texto está escrito con la mejor de las intenciones.. YO ESTABA (Y ESTOY) ENAMORADÍSIMA DE PETER PAN

  4. Increíble la gran capacidad descriptiva y sobre todo la cantidad de cosas con las que nos identificamos todos. Enhorabuena, son una de las mejores líneas que he leído en mucho tiempo. Esto ha sido capaz de emocionarme.

    PD: Hay que joderse con algunos comentarios. A ver si maduramos un poco y dejamos de tocar los huevos con la “igualdad” y el ofenderse a la minima. Esta chica esta DESCRIBIENDO algo que nos ha ocurrido de pequeños, no poniéndose a favor del machismo patriarcado opresor apocalíptico. Pesaos

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